Albert casi va a la cárcel

Esta semana le tocó El espejo del alma a Albert Álvarez en La casa fuerte 2. El deportista de origen catalán contó facetas muy duras en su vida, como la pobreza y lo cerca que estuvo de entrar en la cárcel.

Antes de comenzar con la sección del reality le dijo a la presentadora  Lara Álvarez que estaba dispuesto a mostrarse tal como es, sin ocultar nada. Recordemos que la semana pasada se vivieron momentos muy emotivos con Cristini en El espejo del alma.

La primera palabra que le dieron a definir fue soledad. Reconoció que en muchas ocasiones se ha sentido solo, por lo que considera fundamental aprender a vivir en soledad.

«Aprendí mucho sobre quién soy yo en esa etapa, cuando estaba interno en el centro deportivo, y la soledad para mí es fundamental y necesaria. La uso casi a diario. Pero como todo, en exceso puede dañar.»

Albert desarrolla el concepto de cárcel

La palabra cárcel fue la segunda en aparecer en el espejo y fue cuando Albert reconoció que cometió errores cuando era joven.

“No entré a la cárcel, pero estuve muy cerca.” 

Comentó que la sociedad siempre pone etiquetas a las personas, cuando fue estudiante, le dijeron que no era lo suficientemente bueno. Más tarde, Albert tuvo problemas en la cárcel y un tribunal decidió que no era suficientemente malo y por eso se salvó de la prisión.

Cuando le tocó hablar de la frustración comentó que es algo con lo que se ha enfrentado muchas veces al ser siete veces campeón nacional de salto de pértiga para España. Afirmó que todo ese trabajo para alcanzar dichos triunfos fue con disciplina y autoexigencia.

«La frustración me ha acompañado a diario. El mundo deportivo gira en torno a una calificación: el primero gana, el segundo pierde, el tercero pierde, el cuarto pierde… solo gana uno. Cuando uno gana, afecta a muchos que pierden.”

Albert en El espejo del alma
Duros recuerdos le trajo El espejo del alma a Albert.

La pobreza de Albert en su infancia

El espejo del alma le pidió hablar sobre pobreza, manifestó que fue una condición que marcó a su familia cuando era un niño. Contó que todos la pasaron muy mal en su casa, que le tocó vivir una larga temporada en la que no había comida en su nevera.

“Mi madre se encontraba con una enfermedad con la que no podía tirar hacia delante, y ahí recuerdo unas Navidades donde solo teníamos para un bocadillo.”

Recordó que la época más difícil era en el invierno, por la falta de dinero para pagar la calefacción. Aseguró que se pasa muy mal, pero que lo positivo de todo eso es que conoce la solidaridad de las personas.